LA HISTORIA DEL TAROT
Origen, Evolución y Poder Espiritual
El Tarot se ha utilizado para la adivinación y la adivinación durante siglos y ha ganado popularidad como herramienta para el autodescubrimiento y el crecimiento personal. El Tarot también se ha utilizado en diversas formas de arte, literatura y cultura pop. Hoy en día, el Tarot sigue intrigando y fascinando a personas de todas las profesiones y condiciones sociales, y su historia y simbolismo siguen estudiándose e interpretándose de distintas maneras.
A finales del siglo XV, jugar a las cartas se había convertido en un pasatiempo popular en Europa. Sin embargo, las barajas de la época variaban mucho en tamaño y composición. Algunas barajas tenían tan sólo 32 cartas, mientras que otras tenían más de 100. Los palos y las imágenes de las cartas también variaban de una región a otra.
Hasta el siglo XVI no empezó a surgir una baraja estandarizada. Esta baraja, que acabaría conociéndose como el Tarot, se utilizaba originalmente para jugar a juegos similares al bridge y al póquer. Sin embargo, pronto adquirió una nueva finalidad como herramienta de adivinación.
A principios de siglo, la baraja del Tarot se había organizado en 78 cartas. Estas cartas constaban de 22 triunfos numerados, más una carta sin numerar conocida como el Loco. Las 56 cartas restantes se dividían en cuatro palos: Espadas, Copas, Bastos y Monedas. Cada palo tenía diez cartas numeradas, más cuatro cartas de la corte (Rey, Reina, Caballero y Paje).
Sin embargo, el uso del Tarot como herramienta adivinatoria no fue inmediato. Hasta el siglo XVIII no empezó a utilizarse con fines adivinatorios. Esto se debió en parte a la influencia de ocultistas franceses como Jean-Baptiste Alliette, que publicó un libro sobre la adivinación con el Tarot en 1781.
Hoy en día, el Tarot sigue siendo una herramienta popular para la adivinación y el autodescubrimiento. Lo utilizan personas de todo el mundo para comprender su vida y el mundo que les rodea. Creas o no en sus poderes místicos, es innegable que el Tarot ha dejado una huella indeleble en nuestra cultura y en nuestra comprensión de la psique humana.
